El Phishing o pesca de incautos | Gaspar Díaz Pedrero

El Phishing o pesca de incautos

El uso de internet ha dado lugar a un nuevo espacio de riesgo, el ciberespacio. En el ciberespacio, se cometen algunos de los fraudes tradicionales pero con las peculiaridades propias del mismo, esto es un incremento significativo del ámbito de oportunidad criminal que se concreta en:

  • Muchas víctimas potenciales, el ataque se lleva a cabo en el mismo instante y desde el mismo espacio con la posibilidad de atacar a varias víctimas con una única conducta
  • El agresor se beneficia del anonimato que le brinda la Red. En muchos casos, este anonimato va acompañado de la transnacionalidad que puede suponer realizar un hecho delictivo desde un país y que esté tenga repercusión en otros diferentes.

Un de estos fraudes es el Phishing que consiste en la obtención de información confidencial como pueden ser; nombres de usuarios, contraseñas o información de tarjetas de crédito, para su posterior utilización con fines delictivos.  Este robo de datos de identidad personal o de sus tarjetas de crédito o cuentas bancarias, se lleva a cabo de diferentes formas:

  1. Utilizando la identidad de otro (suelen ser entidades bancarias, empresas de video juegos…). Para ello falsean sitios web para que de esta manera, las víctimas se confíen y faciliten los datos que les requieran.
  2. Utilizando artificios técnicos, como puede ser redireccionar a una página web falsa, por medio de programas diseñados para monitorizar el teclado – ratón – pantalla …

Una vez que se dispone de esa información, lo habitual es que está se venda a terceras personas, normalmente organizaciones criminales. Son estos los que realmente cometen el delito patrimonial al llevar a cabo las transferencias o utilización de medios de pago sin el consentimiento de sus titulares.

Por último, hay que indicar que para no ser descubiertos entran en juego una nueva figura, “los muleros” o “cibermuleros”. El objetivo de esta figura es ocultar la identidad de las personas que se benefician del delito. Es decir, los muleros facilitan cuentas bancarias donde llevar a cabo las transferencias de dinero obtenido y a cambio de una comisión, entregan el mismo a los verdaderos responsables del delito patrimonial. Por tanto, de todo este entramado, los muleros van a ser las únicas personas que van a ser localizadas y a las que se les va a imponer la sanción penal. Está va a ir, dependiendo de su conocimiento en la trama, desde una imputación como colaborador en el delito de estafa informática a la comisión por imprudencia del delito de blanqueo de capitales.

Para finalizar este comentario y aprovechando el título del mismo, opino que el término “incauto” no solo debe aplicarse a las víctimas de estos delitos, sino que también debería aplicarse a los propios muleros que en ocasiones pueden ser verdaderas víctimas que ante situaciones de necesidad económica pueden caer en este tipo de engaños desconociendo, no la irregularidad ni incluso su ilegalidad, pero sí sus consecuencias penales.

1 Comentario | Leído 182 veces

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Una respuesta a “El Phishing o pesca de incautos”

  1. Pablo Gil dice:

    Desgraciadamente estas técnicas son cada vez más comunes y en nuestro despacho de abogados en Alicante nos han llegado alguna que otra solicitud para ser tratada.

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